martes, 11 de abril de 2017

Pino Daeni. Pinceladas de realidad



 Dicen los que entienden más que yo de habilidades artísticas, que este pintor tiene un don, y es que destila arte por sus venas. Este señor, Pino Daeni, domina perfectamente una capacidad natural, plasma magníficamente con su pincel, la sinuosidad de los movimientos, de los pliegues, de los gestos... la cadencia del viento moviendo las telas, agitando las cabelleras... Plasma en sus trazos, como un hilo invisible que conecta de alguna manera con la realidad de la imagen. Luz del Mediterráneo envuelta en amor, tibieza, en añoranza y familia. En ese marco de sensibilidad exquisita desarrolla su obra este virtuoso del detalle. Me encanta.

                          ... resonancias del eco de la vida 
                                   tibia estampa, la del atardecer...
                               siempre vuelve el polvo al camino 
                                  siempre el sol se vuelve a poner...


                                              María Rodríguez 
                                          Gracias por estar ahí   














lunes, 10 de abril de 2017

Río Credit en Ontario

Ubicado en una de las regiones más pobladas densamente de Canadá, la cuenca del Rio Credit contiene algunos de los paisajes más diversos en el sur de Ontario.




Algo más que un jardín


Las manos de mi madre ya no van tanto al jardín, pero todo está a su gusto. Cuando se lo permite el cansancio crónico de la edad, mi madre entorna la llave del grifo y deja que un chorrito de agua fluya por la manga, despacio, sin casi presión... Dice mi ma que así la tierra se empapa mejor, que se gasta menos agua y que además ella disfruta del momento... Me parece haberlo comentado más de una vez, mi madre es mucho de plantas, de jardines, de macetas, es mucho de amor a la tierra, a la naturaleza... Ayer tomé estas imágenes, mientras mi ma y yo hablábamos de sus plantas y de lo lindo que tiene el jardín, Estrellita rondaba por entre las flores y nos observaba cautelosa... Momentos para no olvidar...

María Rodríguez
Tiempo de sentir 
Graciass, muchas...

domingo, 9 de abril de 2017

Me puso un reto. Tiempo de aromas

Saben lo que me dijo: explícame a qué huele el amor... y ahí lo dejó. Y es que no pude evitarlo, mi respuesta voló veloz al universo de los pensamientos espontáneos. Lo tenía clarísimo, el amor huele al ser que amas... el amor huele al lugar que amas... asimismo además nos trae aromas del dios al que se ama, o al de la energía esa en la que creemos y a la que de plano nos sale amar.
Y entonces me vino otra pregunta, ¿y cómo saber quién es ese ser, ese lugar o ese dios, esa energía? Muy fácil pensé, no puede tratarse de otro, tiene que ser aquel dios, energía, lugar o ser, que da felicidad a mi propio haber. Esto es una opinión muy personal, muy mía, muy de María, yo solo soy aprendiz de cada instante de vida, de la experiencia misma. Lo que quiero decir es que si pienso en el amor, se me vienen a la cabeza personas a las que amo y me aman, me hacen feliz, el amor me huele a ellas... animales que dejaron una huella imborrable en mi existencia con su presencia, llena esta de ternura y de vínculo, de aromas de amor... lugares en los que he sentido deleite a raudales, enclaves bellísimos en su estado más natural y salvaje, o simplemente  en su estado, exhalan aromas que ya siempre me traerán reminiscencias de amor... y si existe un dios o energía, o como se quiera llamar, no los concibo más que como infinito amor, fragancias a fe, a ilusión, a consuelo, a momentos cargados de emoción. Y es que el amor en estado de sana naturaleza se envuelve de infinitas esencias, de incontables perfumes.
Pero ¿saben qué?, yo creo que quizá el reto que me hizo iba también por otro camino. Cuando me dijo "explícame a que huele el amor", creo que se refería también a otra cuestión. Intuyo que aludía no solo a un olor empírico, a las fragancias conocidas ya, no. Yo pienso que me reta quizá además a una respuesta más subjetiva. El amor en otro plano, el de la conciencia, el que es y permanece en el mundo atemporal e impersonal, en un marco no circunstancial, está en la vida y para la vida.  
Realmente es todo un desafío separar amor de sentimiento, pero si quiero atisbar a que huele ese Amor, debo dejarlo solo. Que no esté subyugado a cambios según vaya dirigido a diferentes seres humanos, o a otras cuestiones. El amor con mayúsculas, el que existe envolviendo la nada y el todo, ese, ese para mi rebosa aromas de paz, esencias de lo verdadero... huele a estado de conciencia permanente, a percepción de presencia en el instante presente. Huele al viento, viajero incansable que no tiene fronteras y va más lejos de lo establecido, más allá de lo instituido. El amor tiene fragancias de momentos maravillosos enmarcados por la sencillez más natural, más simple y original. El amor huele a vida.
Desbordada por el propio sentido que quiero dar a mis palabras, soy incorregible. Y es que yo creo que me atrevo con desafíos para mentes más preparadas que la mía, referir el olor del amor no es tarea baladí. De cualquier manera me lo preguntó, he aquí mi respuesta, no sé qué opinaran ustedes. 

María Rodríguez 
Gracias y un saludo.




Ausencias llenas de presencia. Ciruelo en flor



Llevo días postergando un deseo, me apetecía mucho saludarlos, mandarles un recado de buena vida desde este Océano Atlántico, desde estas islas... Miren, acaba de llegar la primavera y tengo afuera de mi casa un ciruelo en plena floración, divino de verdad. Se los cuento porque me hacía ilusión compartirles estas imágenes. Muchas veces cuando lo miro me recuerda a ustedes, a su ausencia presente. Espero que estén todas y todos muy bien...También espero que pasen una buen día y una agradable semana santa. Un abrazo


...de lo blanco de sus flores
de lo esbelto de sus gajos
...del cielo que le da techo
del tronco que hace al árbol
...afuera de mi casa
hay un ciruelo brotando
...en ciernes las ciruelas
los brotes van anunciando
                                                                       Maria Rodríguez
                                                                       Gracias y un saludo.