viernes, 11 de diciembre de 2015

Comarca Nordeste de Tenerife. De no perder las buenas costumbres.



Buenos días, con lo sencillo que es decir eso... Me doy cuenta de que poco a poco vamos perdiendo las buenas costumbres, y a mí eso me duele, me causa una desagradable sensación a vacío humano que me quita el "sentio". Ayer paré en una gasolinera de la zona, coloqué mi coche junto al surtidor, cogí mi cartera, y para la caja que me fui a pagar, entro, observó, cuento, seis personas casi juntas, en un perímetro donde mi voz se escuchaba perfectamente. Me gustaría aclarar que estamos es un municipio de 12 mil habitantes, que cuando llevo a mi madre a sus consultas médicas al centro de salud del lugar, entre ella y yo saludamos hasta al extintor que está en la entrada, quiero decir que muchos nos conocemos, ya saben, aunque sea de vista. Bueno, es verdad que es una gasolinera de paso, y las gentes del municipio vecino también la frecuentan, pero es igual, son todos personas, como yo, como tú que me lees. Bien, pues yo entro y saludo, y espero, pues ya me podía sentar, no contestó ni el cajero, que también es verdad estaba el chico medio enrollado con una cuenta. Al minuto, repito el mismo saludo, sin gritar, pero más alto, ¡¡ufff!!... En ese momento sí  me miró todo el mundo, y se hizo un silencio increíble, les juro que el instante fue raro, muy raro. Respondió el cajero y cuatro personas más, que por cierto me me miraban como sin mirar, pero extrañados, el otro, un chico de unos treinta años, no dijo nada, tampoco me miraba. Bueno me dije, cinco de seis, estupendo... Le toca pagar al muchacho mudo, me dije al mirar. Un minuto después, me trague mis pensamientos y me supieron a gloria, no sé porqué, pero cuando salió dijo en voz alta: "que tengan todos buen día". Yo lo miré a través de los cristales mientras caminaba hacia su coche, se subió, arrancó, y cuando se iba me miró unos segundos,  gracias por tus deseos y que tú también tengas buen día, fue lo que pensé, no sé lo que pensaría él, quizá algún otro día me lo vuelva a encontrar en el mismo sitio... Miren, saludar cuando uno llega, es de seres humanos, "aquí", allí, "ahí" , más allá, en aquel lugar y en el otro. Me parece a mí hasta agradable, me siento más segura entre seres humanos que me saludan y me mira un segundo a los ojos, que entre los que no lo hacen, seré rara pero es así como me siento. Es por eso que seguiré en mi empeño, y si es preciso, levantaré discretamente la voz y lo repetiré, y quizá hasta alguna persona sonría, y otra se evada un segundo de sus pensamientos tóxicos, y tal vez otra sienta la necesidad de transmitirnos a los presentes que nos desea buen día, eso amigos míos, no puede ser malo. A mi me gusta saludar y también me gusta compartir, por ello les dejo esta imagen que tomé hace dos días desde mi casa, espectaculares los atardeceres sobre esta comarca en estos últimos días del año, les aseguro que en vivo aún es aun más increible, dura diez minutos pero me quedo sin palabras, en ese momento y hasta mucho rato después. Que tengan todos un agradable fin de semana.

Gracias por tu tiempo de vida. Un saludo ۰©۰ Mąríą  ơɗгíɠҽƶ  M.