domingo, 13 de diciembre de 2015

Laminas de chocolate. Un gran paso para la humanidad, dirán algunos.



Es que yo estoy igual para un roto que para un descocido, y cualquier tema es una fuente a indagar de sensaciones... Les informo de que se percibe por el entorno un suave aroma a navidad, los niños están sugestionados por el entorno, las luces, el frío, los anuncios de la tele... Voy a parar porque me voy por caminos de consumismo desmedido y me pierdo, ese no es el tema hoy.  Vi estas imágenes hace unos días y aunque me llamaron la atención, no le di demasiada importancia a estas láminas de cacao, es que el chocolate no es lo mío, me gusta pero no es lo mío. Hoy estaba frente a mi ordenador y se me acerco Pedrito, recordé el tema del chocolate y me pregunté si quizá para él ver aquellas fotografías tan sugerentes y apetitosas, le decían algo más que a mí. Le pedí su opinión, yo miraba la pantalla, y de pronto que le escucho decir lentamente "ay va tía, que pasada", unos dos segundos tardé en girarme y ver una expresión en el rostro del niño sin igual. Que risas me eche, era entre emoción, incredulidad y deseo, me miró al momento y me sonrió de oreja a oreja, es que con mucho aquella visión le genera a uno tal energía positiva por dentro, que lo único que deseo es saborear al máximo esas mieles de la felicidad mundana, la única real  para mí. Cuando pudo hablar me dijo, "¿eso existe tía?, ¿dónde se compra?", yo lo miré, mientras los dos nos reíamos ya carcajadas de esas que se disfrutan, en ese momento entendí perfectamente, viendo aquel brillito en sus ojos risueños, que aquella noticia era importante. No me lo pensé decidí de inmediato que debía compartirles la buena nueva de que el mundo, mejor dicho los chinos, han dado un gran paso para la humanidad, inventando las láminas de chocolate cual laminillas de queso para sándwich. Fantástica creación, según la cara del niño, para todas aquellas personas amantes y no tan amantes de esta exquisita golosina, yo no digo más, pero dentro de muy poquito ya lo veremos en las estanterías de nuestros supermercados. Me pregunto cómo no se le ocurrió esto a alguien antes, es obvio que tendrá muchos seguidores, de todas las edades...