viernes, 8 de enero de 2016

Regalos "sentisintientes"... Nada como lo que sale de uno... De abrazos.


...Aun en tiempo de la dádiva, anoche me dieron un presente, miren ustedes, se lo voy a describir.  Es una cajita pequeña, y en todos sus lados, "menos en el fondo" - de la cajita, digo -, hay un símbolo de mi misma, algo de mí, una frase, unas imágenes dibujadas de la naturaleza, un pájaro... Tiene cuatro florecillas de tela que la decoran, en el centro de estas unas piedritas de cristal que brillan, y por último en el exterior, un trocito de hilo de soga que hace las veces de custodio uniendo dos florecillas, como en un intento de atrancar un maravilloso tesoro que hubiera dentro... Desenrolle el hilo (no de la madeja, o sí?), suavemente liado en torno a la florecilla, dentro ,una foto en la que salimos las dos, es decir esa persona que me dio el regalo y yo. Es una imagen muy emotiva, hay dos grandes sonrisas, y esa agradable emoción que se siente cuando uno está disfrutando de buenos momentos, con maravillosas personas a las que quiere. También, dentro de la caja, unas hojitas y florecillas con un olor al viento que ni se imaginan... Les puedo calcular que el valor del regalo, el valor material me refiero, no creo que supere lo cinco euros, es una manualidad personal hasta en el último detalle. Miren, he tenido la gran suerte de estar rodeada de personas que me han querido y me quieren mucho, muchísimo, y me han hecho siempre regalos adecuados para mí. Quizá piensan que me refiero a grandes regalos materiales, alguno ha habido no digo que no, y me han gustado mucho. Pero me refiero más bien a regalos "sentisintientes" , "youuuuusssss si es palabrón ese que te acabas de inventar", que diría mi querida amiga Bea... ¿Nunca les hicieron un regalo de esos que no vale mucho, por ejemplo menos de cinco euros y allí lo tienen como algo muy valioso?, pues eso "sentisintientes", gracias por entenderme. Les doy un consejo, hagan más regalos de esos y menos de los que condenan su tiempo de vida, esa persona con su regalo ha aportado a mi existencia mucho de un algo bueno, no quiero desmerecer ningún otro regalo, no es eso, y creo que me entienden, es por lo directamente humano que tiene la acción, lo espontaneo y natural, algo de la básica idiosincrasia de la vida misma, dar lo que tú sabes hacer... Me parece a mí que a la idea de elaborar personalmente un regalo a medida, no se le puede dar valor, (que lo sepas). Cada frase, cada detalle, todo está pensado para que el regalo sea exclusivo para la persona, para mi persona... No les acabé de decir, dentro de la cajita, además, había un pequeñísimo tarrito de cristal y dentro del mismo un diminuto pergamino que enlazaba una estrechísima cinta roja... ¿Ustedes conocen a Cortázar?, ese mismo, pues de él es el escrito de ese pergamino... Saben que pasa, que uno no sabe cómo agradecer esos detalles de vida tan importantes, y les diré que pecando de vanidosa he pensado que quizá, esta persona quiera aceptar como agradecimiento a su especial detalle, lo más valioso que yo tengo, el don de la palabra, y con él la oportunidad de expresar a los cuatro vientos lo que siento y pienso de manera historiada. Gracias, por aportar a mi vida, muchas briznas de las que no hacen tempestades sino más bien cálidas brisas. Suscribo hasta los espacios en blanco... De abrazos, de sentires.

“Solo existen dos abrazos. El que se da porque no es evitable (sea por la razón que fuere), y el que se ofrece revestido de entrega y de cariño... 
Deducida la ley de los abrazos podemos determinar que ambos tienen dos cosas en común: no dependen ni de la fuerza ni del contacto. Dependen de la sensación que cada abrazado le transmita al otro. A partir de ahí ya residen las divergencias..."

Del "Medidor de Abrazos" -  Julio Cortazar