martes, 15 de marzo de 2016

Martin Rietze fotógrafo da la furia.De arriesgar por sentir...

 El otro día me llamó la atención una noticia que leí por estos mundos de Internet, parece de un ser humano que se atreve con la más agresiva naturaleza, la erupción de un volcán.


   Miren, esto es una tontería lo que les voy a decir si comparamos, pero hace un tiempo me armé de coraje y me adentré en el entorno de una tormenta eléctrica, los rayos rasgaban el vació de la noche con atronadora ferocidad, dejaban una estela de luz que llenaba la negrura de un resplandor fugaz como un suspiro. La experiencia fue única, daba emoción y a la vez temor, aprensión hacía la fuerza imparable e inmensa de la naturaleza más salvaje, aquella que puede acabar con la vida de un ser humano, o de miles, cual si fuéramos diminutas piezas de una maqueta.
 
Lo que les quiero decir es que si ya da temor estar cerca de una tormenta eléctrica, no me puedo imaginar estar en las inmediaciones de un volcán que despide lava por doquier, que ruge, que expulsa gases y mucho calor, y por supuesto, que es salvaje, imprevisible, es Naturaleza viva que como tal responde a los procesos propios del planeta. Pues verán, aquí el señor Martin Rietze fotógrafo él, además de ingeniero eléctrico especializado en astronomía, al que reconozco mi admiración al margen de por su extraordinario trabajo por su valentía, es un artista de la fotografía un poco especial. Este hombre a la habilidad de plasmar con una cámara, le añade lo de espectacular y especial del entorno en el que desarrolla su actividad. Rietze, para llevar a cabo su proyecto titulado Paisajes alienígenas de la Tierra, tomando cámara en ristre se va hasta lo más cerca posible de las erupciones volcánicas.  Es decir que incluso hace unos años, estuvo a puntito de perder la vida aplastado por un techo de lava, la prueba del peligro inminente la tiene las imágenes que comparte. Yo creo que el ser humano no tiene límites, cuando hace lo que ama, lo que le gusta es capaz de enfrentar el miedo a la propia muerte, solo por el disfrute de la emoción, de sentir aquello que realmente lo llena, lo hace feliz, nos hace felices. Vivimos plenamente cuando hacemos aquello que realmente nos llena. Estas impresionantes fotografías las tomó durante la erupción el volcán Sakurajima (Japón) en el mes de febrero de 2013. Yo comparto porque me ha dejado impresionada, valoren ustedes mismos. Un saludo y buena noche.

...gracias por tu tiempo de vida...
María rodríguez