domingo, 3 de abril de 2016

La sinrazón de la barbarie "Nigeria prohibió la mutilación genital femenina"


Buenos días, buena tarde o buena noche desde Tenerife, el reloj aquí marca las dos y diez del mediodía, es domingo y esta lluvioso, esta vestido todo de gris plata, color que refleja la bruma que avanza por el ambiente  y los rayos de sol, ellos que se deslizan por entre las nubes negras y se reflejan en la niebla. Miren, yo soy una mujer, y nací del vientre de una mujer hace ya algunos años, vivo en Tenerife, y saben qué, si miro por la ventana y disfruto de ello perfilando cada detalle, es mi decisión, igual que cuando resuelvo como cuido mi cuerpo, y quien se acerca a él, igual. Mi intimidad, o sea mi cuerpo y mis básicas decisiones, no son negociables, son como respirar... Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos humanos, "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona"... Otro más, artículo 1: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". ¿Alguien me puede decir que parte de estas leyes "fundamentales", básicas, esenciales, elementales, no comprende? Y ya de camino, ¿me puede explicar alguien porque esta noticia tiene que ser noticia?, es que no hay más. Si querer es poder, ¿cuándo vamos a querer que se respete a cada ser humano como tal, al margen de todo lo demás? No me alegro de esta noticia y así lo digo, me entristece, me indigna, me abate en la más honda miseria humana, la de la vergüenza... Me avergüenzo profundamente ante cada ser humano- mujer, a la que bajo premisas irracionales, se le ha violado salvajemente su intimidad, su libertad, la seguridad de su persona, su igualdad, su dignidad, su derecho al placer, en tres palabras SUS DERECHOS FUNDAMENTALES. No hay discurso que valga, no hay justificación, no existe excusa para este crimen de lesa humanidad, nunca debió existir esta aberración... me niego a alegrarme por algo tan triste.