viernes, 8 de julio de 2016

De cómo en Holanda ya no hay perros abandonados


Me parece a mí que estos hechos de la vida a la altura que estamos de la película, tienen que desaparecer de las noticias, ni más ni menos que por ausencia de casos como algo natural. Dado el siglo en el que estamos y la evolución que nos avala, ni ahora ni nunca tendrán justificación, ya no. En esta era en la que más preparados estamos, más información tenemos, y más avances que en ningún tiempo podemos disfrutar, ya no podemos solapar la sinrazón. 

Es que verán, miro a mi alrededor y encuentro un sin fin de ejemplos plausibles de inteligencia, de talento y conocimiento. Estamos rodeados de números en un sinfín de aplicaciones que van desde lo más simple, como sumar dos más dos, hasta fórmulas de complicadísima resolución, eso son las matemáticas, una ciencia exacta creada por el ser humano. El mismo ser inteligente y sensible, que bajo la premisa de la filosofía indaga el sentido eterno e intrínseco de cualquier cosa, y de esta manera brillante procede con todas las demás ciencias. Y sin embargo tal dechado de inteligencia que mora en este planeta, en forma de cuerpo y mente racional, o sea en condición de humano, no es capaz de actuar como debería en algunas ocasiones. Es decir, a saco contra la sinrazón y la desidia de ciertas injusticias que campan a sus anchas por el mundo, de la mano de cualquier hijo de vecino. 

"Los derechos de los animales deberían ser tan fundamentales como los de las personas", esa es una frase que se repite mucho, por lo menos yo la veo por esos mundos de Internet con asiduidad. Cuando la observo no puedo dejar de pensar que en lugar de ese "debería", podríamos empezar a poner "son", y es que "son tan básicamente esenciales como los de las personas". No por nada especial, solo por un pequeño detalle que se me antoja, debería es un tiempo verbal que siempre, siempre, llegará mañana, hoy no, maaaañana. Un deberían es un perpetuo proyecto en intención, un querer y no empezar, y encima nos justificamos porque aunque sea tenemos la intención. Sin embargo un "son", ahí la cosa cambia. Eso es hablar no de un proyecto ni de una intención, ahí ya lo vemos, visualizamos el hecho en nuestra imaginación y actuamos en concordancia con el tiempo verbal, o sea en el momento presente, en el ahora de ya mismo. Por lo que daríamos como real, como hecho constatado, que en este caso por ejemplo, esos derechos de los animales ya existen y que ya en el momento presente, se respetan como todos los demás derechos que establecen los tratados no solo de un país, si no de todos los países, y por ende de todos los seres vivos que habitan en estos. 

Esa sería una buena manera de empezar a cambiar ese paradigma obsoleto e inaceptable, de que los animales son objetos del capricho humano. Y es que tengo la sensación de que así es, díganme si no ¿por qué existen los perros abandonados? Seguro que puede haber varias causas que todos suponemos, pero hay un motivo principal, real, nos hacemos con un animalito de esta raza y cuando nos cansamos, o no lo podemos atender o tener, o lo que sea, pues lo abandonamos y santas pascuas. O sea, un objeto que un día fue un capricho y otro un "ya no lo puedo tener" y sin más remordimiento lo desamparamos de la protección y los cuidados a los que lo acostumbramos toda su vida, lo abandonamos a su suerte. Un cambio de conciencia me parece a mí que es lo que necesitamos, y creo que estamos en el camino desde el momento en que una nación como Holanda, abanderada de grandes cambios de mentalidad, anuncia que en su país no hay perros abandonados. 
Me impactó la noticia máxime cuando remarcan que lo han conseguido sin sacrificar a ningún animal ni recluirlo en perreras. No crean que ha sido la labor de un día, ni siquiera de un año, ha sido una constante concienciación social, normativas sancionadoras que penalizan el maltrato, campañas de castración para controlar la población, así como otras medidas que se han ido encaminando paulatinamente hacia una vida más digna para estos animales. Yo lo veo, veo a Holanda como un ejemplo de humanidad y de amor para con el animal que ha sido siempre el mejor amigo del hombre, en muchos casos acercándose asombrosamente al raciocinio de este. Veo la posibilidad "hacible" de considerar a otras razas como compañeros de viaje, y no como esclavos de nuestras necesidades. Eso también es avanzar, es crecer, es evolucionar. Buen fin de semana para todos. Buena vida.
...gracias por tu tiempo de vida...
María Rodríguez