domingo, 14 de agosto de 2016

Del respeto por la vida cualquiera que sea su forma...

A veces sobran las palabras y uno solo desea mirar, no hablar solo mirar. Compartimos la vida con el resto de seres vivos con la convicción inamovible, de que tenemos derecho sobre sus vidas, sobre su destino. Normalmente obviamos que independientemente de la naturaleza animal de la especie, es de justicia dejar vivir en libertad a los animales en su ambiente, así como respetar a los que viven en hábitat humano. Está claro que esos conceptos tan básicos y fundamentales no son la tónica general, y uno tiene que ver auténticas salvajadas de manos de seres aparentemente racionales, nada más lejos. 
Pero hoy no quiero darle más importancia de la justamente necesaria a esos desarrapados de la misericordia, que a todas las personas de bien nos hacen sentir avergonzados de sus despreciables gestas. Hoy les quiero compartir estas bellísimas imágenes, donde compañeros de viaje en esta vida nos brindan con su presencia unos auténticos momentos de deleite entrañable. Estrellita tiene familia numerosa, y ella y su descendencia forman parte de nuestras vidas, llenando de alguna manera una parte importante de estas. Fue Pedrito, mi querido sobrino, el que le puso ese nombre, y ahora anda como loco con los gatitos, bueno él y todos. Pareciera que el papel de estos animalitos, y otros que forman parte de la familia, va mucho más allá del de simple animal de compañía. Me da la sensación que se estableciera una relación de complicidad y protección muy conveniente, y es que claramente aumenta el bien estar de todos, de todos, niños y adultos. Un cordial saludo para todas y todos y buen día.

... gracias por estar, por la visita, por lo que aportas a mi vida"
María Rodríguez