miércoles, 10 de agosto de 2016

Nubes son, pero parecen arte.Cúmulos


Saben una cosa, las nubes no son vapor de agua, que va, por ahí va la cosa pero no son vapor. Las nubes, esas que vemos en lo alto, esas que semejan ríos de espuma blanca, esas que se deslizan por el cielo viajando siempre hacia alguna parte, como ensimismadas en llegar a un hipotético destino, esas que quede claro, realmente no son eflúvios de los mares y ríos. Esas "olas tibias del cielo" como las llama el poeta Gerardo Diego, son en realidad miríadas de gotas de agua, millones y millones de perlitas cristalinas del líquido elemental. 
El motivo de que se mantengan en suspensión no es otro que su minúsculo tamaña. Dicen y es verdad, que el agua en estado gaseoso es incorpórea, no se ve, y las nubes podrán ser motivo de infinitas formas imaginarias, pero que las vemos es un hecho probado. Ese color blanco que a veces se torna gris, llegando incluso a ser muy oscuro, se debe a la concentración en mayor o menor medida de las gotas y la acción del sol sobre estas. He contado hasta once tipos de nubes, cada una con sus particularidades especiales. Las hay con granizo, aquí en las medianías nos volvemos locos cuando de repente un día, del cielo no es agua lo que cae sino esquirlas de hielo. 
Se cubren de blanco nuestros patios, los alfeizares de las ventanas, el entorno... por unos momentos mágicos tienes la sensación de que va a nevar, solo es eso, por unos momentos, porque en un abrir y cerrar de ojos ya no está.  Se convierte en la sensación del momento y todo el mundo habla de su experiencia. La temperatura en las medianías y la costa no da para más, pero la vivencia es muy especial. Las hay nocturnas, aparecen durante la madrugada y cual búho que se va a dormir con el sol, ellas se desvanecen hasta otra alborada propicia para su vuelta. También esas, las dispersas, como desparramadas ¿no han visto nunca como unos manchones de nube irregulares en el cielo?, pareciera que se hubiera enfadado entre si cada pedazo de nube. Yo imagino que han escuchado a mi amiga Lala diciendo "calabaza calabaza cada uno pa`su casa" cuando quiere que nos vayamos, nos dispersamos entonces entre risas y chanzas cual nubes desarboladas. Hay más tipos pero hoy me quedo con los Cúmulos, extraordinario, son una obra de arte nubosa. No tienen preferencias estas "nubarronas" magistrales, ellas se aparecen en lo bueno y en lo malo como las amistades incondicionales, así como pueden provocar lluvias suaves y también torrenciales.  
Son enormes, y asemejan a un tornado estático, a una coliflor gigante, a un agujero negro invertido, al cielo de una tarde cualquiera en la Tierra Media del Señor de Los Anillos.Yo vuelvo a ellas una y otra vez y cada vez y las miro cual si fueran un cuadro, una escultura, cualquier obra de arte. Me maravilla esta naturaleza nuestra que sin pincel y sin lienzo, sin arcilla ni torno, sin pluma ni papiro... modela la más grande obra que puedan imaginar nuestros sentidos. Buena vida para todos.

...gracias por la visita, por tu tiempo de vida...
María Rodríguez