domingo, 18 de septiembre de 2016

De mariposas en el estomago...De Juan Gabriel, de música, de sentidos.

Estaba pensando que uno debería decir más a menudo gracias. La verdad es que a mí me gusta darlas, pero aun así me parece que no lo hago lo suficiente. Anoche fui a un concierto, el artista o mejor "artistazo", es un muchacho de la tierra que canta fantásticamente. Lo cierto es que salí plena del encuentro, exhalaba disfrute por todos los poros de mi piel, es un gran cantante y tiene un "show " categoría oro. Se llama Pedro Manuel Afonso, y entre otras cosas es una gran persona, un amigo. Me gustó darle un fuerte abrazo, y darle también las gracias, porque me regaló unos bellos momentos de vida. 
Cuando volvía a casa, y mientras saboreaba las reminiscencias de la música, el eco de las notas mezclado con la dulzura de las voces, recordé a una persona que hace unos días, desgraciadamente, partió hacia el último viaje. Les confieso que fue una noche plena, así que mi sentido emocional estaba a flor de piel, no pude evitar que las lágrimas de la pena desahogaran sal de mi cuerpo. Ya sé que aquí todo el mundo le debe una muerte a la vida, pero eso no hace que la cosa sea más llevadera, cuando llega es un palo en toda regla. Uno no se acostumbra, a pesar de que cada día morimos un mucho, a pesar de que en nuestro cuerpo a cada momento se extinguen y nacen millones de células.
El ser humano al que traje al pensamiento, pasó por esta vida dejando una estela de emociones tal, que el objetivo de dejar este mundo un poco mejor que al llegar, lo superó con creces. Les hablo del cantante Juan Gabriel, este hombre ha sido todo un emblema en la cultura del pueblo, en México y por toda Latinoamérica, es un personaje público conocido mundialmente. Cuando alguien me pregunta qué tipo de música me gusta más, la verdad es que no sé referirme solo a un género o una canción, lo mío es pura variedad, me gusta de casi todo. Las melodías de este polifacético personaje son un mundo a descubrir, porque él no se limita a cantar lo creado, él en cada concierto se reinventa con una versión nueva del tema en cuestión.
Creativo cual inventor de emociones, hizo vivir muchos momentos maravillosos a infinidad de seres humanos, con solo escuchar su música, su arte. A mí eso, al margen de que sus melodías me gusten más o menos, o las escuche con más asiduidad o no, ya me conmueve. Llegué a la conclusión de que "El Divo de Juárez", como era conocido, fue un dador de buenos momentos, un trabajador de las emociones. Me apetecía decirlo, así como deseaba darle las gracias a este mentor del bello arte de la armonía, de la cadencia, del ritmo, en suma de la música.
Darle las gracias por tantas melodías cantadas a la vida, al amor y al desamor, a la humildad, a lo más simple y a lo más grande. Por esas sinfonías magistrales donde instrumentos de cámara, de orquesta en suma, y los magistrales mariachis, causaron tantas emociones, tanta ternura, tantos pálpitos, tanta empatía con las letras referidas a lo mundano, a lo terrenal. Yo no soy fans de nadie y lo soy de todos, de cada ser humano creativo. Ya dije, que me puede gustar más o menos un tipo de melodía, de canción, de estilo de música, eso es así.
Pero cuando veo a miles de personas, y me quedo corta, cantando a la par que el solista, en una simbiosis mágica, emotiva hasta las trancas, sintiente en toda su expresión, puro deleite para los sentidos... yo no puedo por menos que dar las gracias a Juan Gabriel, por la labor social que desarrolló durante gran parte de su vida. Gracias a ustedes también, a cada una y cada uno, por estar ahí, por ser, se les quiere.


si quieres te lo cuento
...sin "Ti" esto no tendría sentido...
María Rodríguez