martes, 27 de septiembre de 2016

Hablando de creatividad. Puerto de Amberes - Bélgica



Iconos de la arquitectura moderna, así los llaman. Y es que estos símbolos de la evolución humana, hay que ubicarlos en el contexto histórico y social adecuado. Quiero decir que una edificación de este porte, es un distintivo de creatividad arquitectónica inspirada en los tiempos en que fue cimentada. Dice la Wikipedia que "La creatividad es una habilidad típica de la cognición humana". Yo no es por llevarle la contraria a nadie, nada más lejos de mi intención, solo soy una aprendiz, meramente. Pero que me parece a mí, que la naturaleza no siendo humana bulle creatividad por doquier. 

 Ustedes ya saben que yo cuezo muchas de mis ideas al calor de la utopía, sin perder la esperanza, el respeto, sazonado todo de admiración... Yo no entiendo de raza, de especies ni de color, para lo de estar en este planeta solo entiendo, de marcharme de aquí dejando el mundo, no como lo encontré, acaso un poco mejor. Dicho esto... miren, para mi existen dos estaciones claramente diferenciadas, la primavera y el otoño. No crean que me olvido, del verano y del invierno, no. Lo que ocurre es que yo en esas dos estaciones, observo una estampa muy creativa de la naturaleza en los contornos de mi casa. Desde aquí, puedo ver castaños, vides, monte bajo de brezal y otras especies. Cuando llega el otoño todo el valle toma una variada tonalidad de ocres, verde oscuros y amarillos muy pálidos. 
Se dibuja una maravillosa acuarela, bajo el pincel de la naturaleza hacedora del milagro. Más tarde, pasados unos seis meses, la cosa varía. Al llegar la primavera se torna todo verde brillante, multitud de tonalidades de un mismo color. Abunda en las vides cubiertas de la nueva hoja, en el brezal regenerado por el agua del invierno, lo envuelve todo el clorofílico color. Se ven blancos en los castaños floridos, en los árboles frutales que se van cubriendo de la flor que precede al fruto.  Y si el invierno trajo abundantes lluvias, un manto de hiervas salvajes enriquece el cuadro, porque de ellas brotan miles de florecillas lilas, amarillas, rojas, albinas...La obra de arte resultante me hace pensar, que otra vez la Pacha Mama se puso a crear. Yo no quito ni pongo, yo solo observo, veo el maravilloso talento del ser humano, maravillosa fantasía, inspiración, originalidad. Maravillosas las manos, el cerebro, la voz, todo lo que permite que demos rienda suelta a la extraordinaria creatividad.  Pero insisto, existe un arte primigenio, una inventiva natural, que habita por todos lados, que surge en cualquier lugar, extraordinaria obra maestra plena de creatividad.
En Amberes, en el quinto puerto más importante de este planeta, se les hizo pequeño el edificio de oficinas que albergaba a los trabajadores, a los 500 que gestionan ese importante lugar de Europa. Con el fin de reubicar al personal, se le pidió a la arquitecta Dame Zaha Hadid, que diera rienda suelta a su creatividad. La artista, siguiendo las pautas marcadas por las exigencias arquitectónicas, de mantener el edificio original, creció hacia arriba despegándose del suelo. El resultado es una extraña mezcla de lo nuevo en lo antiguo, y lo antiguo en lo nuevo, consigue conservar así la original presencia, con el añadido de un nuevo edificio moderno y original. Admirable el ser humano que hace natural el arte, bella naturaleza que hace arte de lo natural.

...gracias por tú tiempo de vida...
María Rodríguez