viernes, 21 de octubre de 2016

Parece de otro tiempo, y lo es.. Curtidurías de Fez en Marruecos



 Sobra decir que estamos en el siglo 21 (XXI), y si hay alguien que se confunde con esto, solo tiene que sumar uno,  a las dos primeras cifras del año en cuestión. Por ejemplo, si estamos en el año 2016, al 20 le sumamos una, y estaremos en el siglo 21 como ya he dicho. Después de esta aclaración que en su día a mí me ayudo, les explico porqué puntualizo el detalle.  Estas imágenes han sido tomadas en un lugar que data del siglo 8, ayer como quien dice. No cabe duda que después de eso ha llovido un poquito, y que las cosas han cambiado también un tantito. Pero miren, para las curtidurías de Fez en Marruecos, parece no pasar el tiempo. Por cierto, una curtiembre, curtiduría o tenería, es el lugar donde se realiza el proceso que convierte las pieles de los animales en cuero. El proceso de curtido de las pieles, se desarrolla en cuatro etapas: limpieza, curtido, recurtimiento y acabado. Me pareció un trabajo duro, sufrido, leí que en las primeras pozas en las que se introducen las pieles, aparte de agua, hay dentro piedra caliza y excremento de paloma, la primera para quitar los pelos a la piel, la segunda para dejarla más suave. Es en serio, yo no bromeo con esto, es que igual puede parecer un hecho anacrónico (gracias Bea), un algo surrealista que me estoy inventando. ¿Saben lo que es anacrónico? Fuera de tiempo, de época. No vieron nunca una película del oeste, una en la que el indio llevaba un reloj de pulsera del siglo 20 (XX). Pues eso es una anacrónia, no corresponde el reloj al momento. Me lo enseñó Manolo, mi profesor de lengua jajaja. Creativo hasta su última célula, me enseño muchas cosas importantes, de esas que le hacen a una entender mejor y cuanto antes, el sentido de la vida. Pues eso, que estas curtiembres de hace trece siglos, siguen vivas en la actualidad y aunque parecen una anacrónica, no lo son. Son los vestigios que sobreviven al tiempo, cual si este no pasara. Me recordó aquella canción de Julio Iglesias...


al final, las obras quedan
las gentes se van
otros que llegan las continuaran
la vida sigue igual...   

...si lees esto, es que estás, gracias...
María Rodríguez