domingo, 22 de enero de 2017

Reflejos de Vida




¡Qué cosa esta del buen hacer, del respeto, la educación, las buenas maneras!... No hablo del respeto como sumisión, ni de la educación como disciplina, ni tampoco de las buenas maneras como protocolo de actuación, nada de esto se aprende, es otra historia. Es algo que sale de los adentros, de lo más adentro que uno pueda tener, allí donde no hay más allá, donde uno no se hace ningún ninguna pregunta, ningún porqué. En ese lugar donde se empieza a cocer nuestra conducta más natural y espontánea, sin dudas ni recelos, porque tenemos absolutamente claro que eso es lo que nos pide nuestra más sincera, ingenua e innata voluntad. Lo que viene siendo actuar bien porque le nace a uno. 

Miren, no les he contado pero yo participo de un grupo musical, el mismo tiene dos secciones, un coro y una orquesta... En total el conjunto se monta con 62 componentes. Misma cantidad de cerebros pensantes y de voluntades actuantes. Yo me incorporo a la orquesta, aunque comparto con todo el coro una buena, muy buena relación.
Cada uno de nosotros, chicas y chicos, inédito y difícilmente irrepetible, navega en un mar de cuestiones muy propias de ese cada uno: satisfacciones y problemas, incertidumbres e ilusiones, apatía y emociones, alegrías y penas,... Un interminable sinfín de cualidades, maneras, talantes, estilos, actitudes, de procederes innumerables. Pero adivinen, ¿qué está por encima de todo eso?  ¿Qué hace a una persona ser especialmente especial?  Pues bajo mi personalísimo punto de vista, esa cualidad innata que emerge de cada uno, resulta de ser bienhechor y positivo, porque considero que no existen malas o buenas personas, si no que más bien emanan malos y buenos procederes. 

Y es que en este grupo de personas tan dispares yo me he encontrado con gente extraordinaria, no porque sean grandes eruditos en cualquier materia, ni porque sean adinerados, ni tampoco porque posean impresionantes bellezas físicas, no, nada de eso. De los detalles más pequeños han resultado las sensaciones más agradables. Aquí no hay un compromiso ratificado con un contrato, ni una obligación que exija, aquí la gente actúa como le pide el cuerpo, y parece que les pide buen hacer, respeto, educación, amabilidad, buenas maneras...Compartiendo ensayos y actuaciones, descubro en cada uno de mis compañeros, un ser único diferente en sí mismo pero comprometido, al margen de su propia idiosincrasia, en un mismo fin, hacerle la vida más agradable al prójimo.   Todo ello dando como resultado, un feedback, un reflejo de lo que da cada uno, que confluye en un ambiente cordial y agradable que ocasiona un tiempo de vida disfrutado doblemente. Es decir, recibe uno no solo la recompensa maravillosa que aporta la música a nuestras vidas, sino además la sensación de tranquilidad, de paz interior, de disfrute, que genera un comportamiento por naturaleza asertivo desde la emotividad, y la buena onda sincera. Sin imposiciones maduradas, ni con una sensiblería cargada, son así, a estas personas les nace ser así, y todos con esa actitud, disfrutamos mucho más la vida. Yo observo, y no descubro ningún esfuerzo especial, ni atino a ver que nadie este sacrificando nada en el acto de ser buenos Seres Humanos, todo lo contrario, todo el mundo está relajado, disfrutando. Y me pregunto si tan fácil es, ¿por qué no abunda más esta práctica?... ¿Por qué no vamos por el mundo, sabiendo de lo limitado de nuestro tiempo, siendo presencia innatamente asertiva? Sin pisar, sin arrollar, sin malpensar, sin tanto guardar...Dedicados en pleno a afrontar que tienen que haber problemas, pero que básicamente aquí a lo que venimos tiene que ser, me parece a mí, disfrutar.

En definitiva les digo que esa voluntad de la que les hablaba al principio, es básicamente ser un "Ser Humano", no hay sentido más verdadero que ese para justificar nuestra permanencia limitada en este viaje que es la Vida. Estoy convencida de que esa es la puerta que nos permite pasar al salón de los sentidos más válidos, el amor, la alegría, el Bienestar vamos. Un saludo y que tengan una buena semana. 

...Gracias, es de bien nacidos ser agradecidos...
María Rodríguez