sábado, 14 de abril de 2018

Lo bueno de interrumpir es poder volver, seguir.


Nació La Mirilla...

Me perdí en el tiempo, en las circunstancias ocasionales de mi tiempo, de mi espacio y mi lugar, de mi vida. Dice que todo pasa por algo, siempre lo dice, y yo a estas alturas estoy convencida de que tiene razón, seguramente todo tiene un sentido para ocurrir. Y es que hay temporadas en la vida de uno que los vientos soplan fuerte y tercian a llevar la barca del vivir, por mares tempestuosos, pero siempre digo que tras las tormentas llegan las calmas. 

¿Saben lo que más he echado de menos este tiempo? su naturaleza humana, sí, la de cada uno de ustedes, aquella que yo siento tan cercana cuando leo sus mensajes, los públicos y los privados, esa que siento cuando comparto lo que escribo, desde luego soy una persona con mucha suerte, no me cabe duda. Y es que la calidad humana es extraordinaria, al fin y al cabo, los seres humanos necesitamos ese “feedback” de humanidad “básicamente humanoide”. 

Y entonces, un día, un día de esos cualquiera, o no tan cualquiera ya que en realidad cada minuto de vida debería ser de todo menos cualquiera, sencillamente porque es tan inéditamente personal, intransferible e irrepetible, que no volverá nunca más, es único. Pues eso, un día, de hace un tiempo, en un lugar y con un ser humano afín a mis proyectos, se nos ocurrió crear La Mirilla Contenidos.
Sin pretender nada, entendimos que en realidad, en esta vida nada es imposible, solo se necesitan objetivos, un proyecto, una ilusión… Un día escuché una historia que sucedió a un alumno y su maestro. Este, un guía espiritual tibetano, experto arquero, pidió al discípulo que le tapara los ojos y pusiera un objetivo en algún punto, el trataría de acertar lanzando con su arco a dicho objetivo, a ciegas. Por supuesto, el maestro expertísimo en tiro de arco, erró estrepitosamente la diana. Como argumento a la decepción del alumno el guía resolvió, no se puede acertar ningún objetivo si no se tiene claro y nítido al mismo, imposible. 

Pues eso, solo bastó tener un propósito, y la obra está en camino, ahora serán ustedes quienes la modelen con su presencia, con el agrado de encontrar información interesante, con sus comentarios y sus ideas, con su ser y estar. Viajando por el mundo, por los detalles de vida, por situaciones, lugares, infinito entramado esto del vivir que matiza todo con las circunstancias de cada uno, y de cada uno parte la experiencia global de vida, de los detalles de esa experiencia se alimenta la mirilla. Sin fronteras, o como dice Grace “Barriendo Fronteras”, sin limitaciones de tema, o de opiniones más que aquellas que establezcan una tónica de respeto y básicos valores.  
Dejar el mundo un poco mejor de lo que uno lo encontró, si logramos eso, habrá valido toda la pena, todo tendrá sentido y razón. Aprendices, solo somos aprendices, realmente ustedes son los maestros. Un saludo y Buena vida.